Historias Legendarias

Mundo Antiguo y curiosidades

Napoleón y la joya de la egiptología ‘Description de L’Egypte’

Ejemplar de la Edición Imperial de 'Descripción de Egipto'...

Acabada su revolución, la nueva república francesa decidió exportar al resto de Europa las maravillas de la «libertad, igualdad, fraternidad». Como es lógico, terminó en guerra con todo el continente y ello permitió descubrir nuevas eminencias militares entre sus soldados. De ellos destacó sobremanera un corso formado como oficial de artillería, que triunfó con escasos medios y mucha capacidad táctica y estratégica en la campaña de Italia.

Portada de la primera edición (1809)

Convertido en el general estrella de la República, a Napoleón se le ocurrió un plan para dañar la economía inglesa, cuya pujanza estaba financiando gran parte del esfuerzo bélico de los aliados. El objetivo era interrumpir el comercio de la isla con la India, el corazón de la economía colonial de los británicos. Para ello decidió invadir Egipto, desde donde podría conseguirlo con facilidad, lo cual le vino pintiparado a los políticos franceses, que además conseguían con ello alejar de los centros del poder al ambicioso general.

No sólo se trató de conquistar un país, sino también de estudiarlo, porque a al ejercito invasor lo acompañó un nutrido grupo de más de un centenar de científicos: físicos, geómetras, químicos, botánicos, naturalistas, historiadores, y entre ellos algunos de los más destacados en su campo en el mundo. Gracias a su trabajo, el fracaso final de la expedición francesa vino al menos acompañado por la posterior publicación de La description de l’Égypte. Los volúmenes e ilustraciones de esta gigantesca obra desataron la pasión por lo egipcio en Europa, a la que contribuyó también el desciframiento de los jeroglíficos en 1822. Fue entonces cuando comenzó la pasión coleccionista que llenó de piezas magistrales los recién creados museos arqueológicos europeos.

En una época donde el prestigio nacional primaba, Napoleón lo dio todo en estos volúmenes que tienen un tamaño impresionante: un metro de alto por 81 cm de ancho, con una calidad tipográfica excepcional y en un papel de calidad exquisita, ah, y con 38 ilustraciones coloreadas a mano. La primera edición consta de nuevo volúmenes de texto, un volumen donde se describen las láminas publicadas en los diez volúmenes siguientes, donde se encuentran las 3.000 ilustraciones de la obra. Hay tres volúmenes adicionales del mismo tamaño dedicados a «Antigüedades», «Estado moderno» y mapas.

Lámina de la obra con la representación del templo principal de la isla de File

No es el único ejemplar que se conserva en Madrid de la obra, pues en la Biblioteca Nacional hay otro, si bien de la segunda edición de la obra, menos espectacular, por sus dimensiones y falta de color. El objetivo era hacerla más barata y accesible, si bien el conjunto está compuesto por 37 volúmenes.. Con motivo de la primera visita a España de Abdelfatah Al-Sisi, presidente de la República Árabe de Egipto, allí se expone el ejemplar que se custodia desde los años 50 del siglo XX en la biblioteca del Instituto de Egipto en Madrid.

Fuente: Jose Miguel Parra en La aventura de la historia

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