Historias Legendarias

Mundo Antiguo y curiosidades

Archivo para la etiqueta “Herodes”

Hallan la entrada del palacio de Herodes el Grande en Herodión

“La Fortaleza, a unos 16 km de Jerusalén es vigorosa por su ubicación y muy adecuada para este tipo de arquitectura debido a su cercana colina rodeada en forma de corazón y cuya altura fue elevada durante la construcción. Consta de torres de circulares en intervalos y se accede por una escarpada cuesta formada por 200 escalones de piedra tallada. Entremedias hay lujosos bloques de viviendas que sirven tanto para su defensa como parar su decoración…” Así describía el historiador judeo-romano Josefo Flavio (38-101) el palacio fortaleza del rey Herodes I en el libro XIV de su obra Antiguades Judías

Ahora, arqueólogos israelíes han desenterrado en el yacimiento de Herodión, a unos 16 km al sur de Jerusalén, el grandioso corredor de 20 metros de altura que precede a la puerta que daba directamente al patio del palacio en la colina herodiana del complejo de más de 2.000 años de antigüedad.

Decorado con frescos, el colosal espacio ascendía desde la ladera de la colina, -como explicaba Flavio-, formando una sucesión de arcos que habrían sido diseñados para que el rey bíblico pudiera penetrar con su nutrido séquito, explicaron a los medios los responsables de la Universidad Hebrea de Jerusalén que continúan la tarea del arqueólogo Ehud Nezter, que comenzó a excavar el palacio y los alrededores en 1972.

Según el relato de Flavio el palacio fue construido en el lugar donde Herodes derrotó a los asmoneos y a los tracios en el 40 a. C. para celebrar la victoria. Durante la excavación los arqueólogos han hallado evidencia además de vestigios arquitectónicos de la Primera Guerra Judeo Romana (66-71) o Gran Revuelta, según la tradición hebrea contra los romanos, en concreto, túneles secretos excavados en torno al corredor por los rebeldes judíos para entrar y salir de la fortaleza por medio de vanos abiertos en las paredes del corredor principal.

El espacio podría habilitarse en el futuro para que los visitantes accedan a los restos arqueológicos de la fortaleza del rey Herodes en lo alto de la colina, explicaron los expertos, recuperando la función que se ideó hace más de 2.000 años.

Fuente: El Mundo

Anuncios

La fecha de nacimiento de Jesús el Cristo

Actualmente, los más serios estudiosos y eruditos de la Biblia coinciden en que Jesús no nació el 25 de Diciembre como la tradición cristiana nos dice.

¿Por qué? Es sencillo.

Porque los pastores tenían a sus rebaños fuera, en el campo[1] lo que implica que esto sucedió antes de Octubre.

Y asimismo hay que tener en cuenta de que la razón del peregrinaje de José y su esposa embarazada, María, fue para ser censado.

Ningún administrador romano que se respetara, hubiera requerido hacer un censo que implicara el viajar por Judea en la temporada en que ésta era intransitable.[2]

¿Quién decidió entonces que Diciembre 25 fuera la fecha de nacimiento oficial de Jesús?

Los cristianos primitivos no celebraban el nacimiento de Jesús -de hecho, solo los potentados y emperadores celebraban tales fechas-, y por lo mismo la fecha exacta no ha sido preservada en las festividades del cristianismo temprano.

La primera mención de Diciembre 25 registrada es la del Calendario de Filócalo (354 A.D.) quien asumió que el cumplimiento de Jesús fue el Viernes 25 de Diciembre del año primero de la Era Cristiana.

El 25 de Diciembre fue oficialmente proclamada por los padres de la iglesia en el año 440 DC, como un sincretismo entre la religión del entonces Imperio Romano y la tradición del día festivo de la Saturnalia, la que se observaba cerca del solsticio de invierno, que era una de las muchas tradiciones paganas heredadas del sacerdocio babilónico. [3]

Entonces, ¿cuándo es exactamente cuando nace Jesús? A pesar de que la Biblia no identifica específicamente la fecha de nacimiento de nuestro Señor, muchos eruditos han desarrollado diversas opiniones sobre cual es la más probable fecha del nacimiento de Jesús.

El Año del Nacimiento de Jesús

Por el otro lado, el año en que Jesús nació es ampliamente aceptado como válido en el año 4 A.C., debido a las conclusiones erróneas derivadas de la datación que Josefo diera a un eclipse que se supone tuvo lugar en Marzo 13 AC. “poco antes de la muerte de Herodes”. Hay varios problemas con esta aseveración además de que este eclipse con toda probabilidad tuvo lugar en Diciembre 29, año 1 AC.

Esto es un considerable lapso de tiempo transcurrido entre el nacimiento de Jesús y la muerte de Herodes, dado que la familia escapó a Egipto huyendo del edicto de Herodes y no regresó sino después de la muerte de éste.[4]Lo que es más, Herodes murió en Enero 14 ANTES DE CRISTO. [5]

Hecho: Tertuliano, (nacido cerca del año 160 DC) declara que Augusto comenzó a gobernar 41 años antes del nacimiento de Jesús y que murió 15 años después de ese evento. [6]

Augusto murió el 19 de Agosto del año 14 DC, situándose entonces el nacimiento de Jesús en el año 2 AC.[7]

Hecho: Tertuliano hacer notar asímismo, que Jesús nació 28 años después de la muerte de Cleopatra, en el año 30 AC, lo que es coincidente con la fecha del año 2 AC.

Hecho: Irineo, nacido aproximadamente un siglo después de Jesús, también comenta que el Señor nació en el año 41 del reinado de Augusto. Como Augusto inició su reinado en el otoño del año 43 AC, esto también apoya al año 2 AC como la fecha del nacimiento de Jesús.

Hecho: Eusebio (264-340 DC), el “Padre de la Historia de la Iglesia”, la describe en el año 24 del reinado de Augusto y el 28 a partir del sometimiento de Egipto a la muerte de Marco Antonio y Cleopatra. [8]

Para comprender esto, debemos tomar en cuenta que el año 42 del reinado de Augusto comienza a correr desde el otoño del año 2 AC hasta el otoño del año 1 AC. El sometimiento de Egipto por el Imperio Romano ocurrió en el otoño del año 30 DC. Así, si el 28avo año se extiende del otoño del año 3 al otoño del año 2 AC, la única fecha que se ajustaría a esto sería el otoño del año 2 AC.

Juan el Bautista

Hecho: Otra forma de determinar la fecha del nacimiento de Jesús es obtenerla de la información acerca de Juan el Bautista. Elizabet, la madre de Juan, era prima de María y la esposa de un sacerdote llamado Zacarías, quien era de la “clase” de Abías.[9] (Los sacerdotes eran divididos en 24 clases [10] y cada clase o turno, oficiaba en el Templo por una semana, de Sabbat -el Sábado judío- a Sabbat.)

Cuando el Templo fue destruido por Tito el 5 de Agosto del año 70 DC, la primera clase de sacerdotes acababa de comenzar su servicio. [11]

Dado que el curso de Abías era el 8avo, podemos rastrear hacia atrás y determinar que Zacarías terminó su servicio el 13 de Juio del año 3 AC.

Si el nacimiento de Juan se efectuó 280 días después, debió haber sucedido entre el 19 y el 20 de Abril del año 2 AC, precisamente para la Pascua de ese año. El nacimiento de Juan y el de Jesús estuvieron separados por 5 meses. Por lo tanto, de nuevo tenemos como resultado el otoño del año 2 DC como fecha probable del nacimiento del Divino Maestro.

Hecho: Juan inició su misión el año 15 de César Tiberio. [12] La edad mínima para un ministerio de este orden eran los 30 años. [13] Como sabemos que Augusto murió el 19 de Agosto del año 14 DC, entonces podemos aseverar que ese año ascendió al poder Tiberio.

Si Juan nació el 19 o 20 de Abril del año 2 AC, su trigésimo cumpleaños debió haber sido el 19 o 20 de Abril del año 29 DC, es decir, el año 15 de Tiberio. Esto parece confirmar por sí mismo, la fecha del 2 AC y como Juan era mayor a Jesús por 5 meses, esto confirma también a otoño como la época del nacimiento de éste último.

El que Juan presentara a Jesús repetidamente como el “Cordero de Dios” [14] resulta interesante dado que Juan fue nacido en la Pascua.

La fecha exacta

CONCLUSIÓN: Elizabet se recluyó por cinco meses y entonces el Angel Gabriel anuncia a María, tanto la condición de Elizabet así como que María daría a luz un hijo que se llamaría Jesús. Maria fue “de prisa” a visitar a Elizabet, quien se encontraba en ese momento en la primera semana de su 6o mes de embarazo, en la 4asemana de Diciembre del año 3 AC. Si Jesús nació 280 días después, esto sitúa Su nacimiento el 29 de Septiembre, 2 A.C.

Notas:

  1. Lucas 2:8.
  2. Mateo 24:20.
  3. Alexander Hislop, Las Dos Babilonias, Loizeaux, Neptune NJ, 1916.
  4. Mateo 2:15, 19-22.
  5. Magillath Ta’anith, un antiguo rollo judío contemporáneo a Jesús
  6. Tert. vs Judíos, c.8.
  7. No existe año 0 entre A.C. and D.C.
  8. Ecle. Hist., i.5. 9.
  9. Lucas 1:5, 8-13, 23-24.
  10. 1 Crónicas 24:7-19.
  11. Tanto el Talmud como Josefo confirman esto.
  12. Lucas 3:1.
  13. Números 4:3.
  14. Juan 1:29, 36.

Fuente: 144000.net

Jesus y Egipto.

Egipto ha sido siempre un país vinculado a la Biblia. Numerosas escenas del Antiguo Testamento están asociadas de algún modo a él. Unas veces la tierra de los faraones es escenario de esclavitud y enfrentamientos, otras de hospitalidad y diplomacia. La Biblia rebosa de referencias a Egipto. Estas alusiones se dan también en el Nuevo Testamento aunque en menor medida. Así por ejemplo en Hechos de los Apóstoles, en la Epístola a los Hebreos o incluso en el Apocalipsis, aparece la palabra Egipto; pero es en el Evangelio de Mateo donde se relata un hecho que ha llamado la atención a numerosos estudiosos de la Biblia.

Veamos el texto:

Mateo 2:1-22: “Habiendo nacido Jesús en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes, unos magos de Oriente llegaron a Jerusalén diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? …Y avisados en sueños que no volvieran a presentarse a Herodes, tomaron otro camino para volver a su país. Después se marcharon, he aquí que un ángel del Señor se aparece en sueños a José y le dice: Levántate, toma al niño y a su madre, huye a Egipto y estate allí hasta que yo te diga, porque Herodes va a buscar al niño para acabar con él. Se levantó, pues, tomo al niño y a su madre por la noche y partió para Egipto y allí permaneció hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliera lo que el Señor había dicho por medio del Profeta: De Egipto llamé a mi hijo”.
“Entonces Herodes, al ver que había sido burlado por los magos, se enfureció terriblemente y envió matar a todos los niños de Belén y de toda su comarca, de dos años para abajo, según el tiempo que había precisado por los magos. Entonces se cumplió lo dicho por el profeta Jeremías:
Un clamor se ha oído en Ramá,
Mucho llanto y lamento:
Es Raquel que llora a sus hijos,
Y no quiere consolarse,
Porque ya no existen.
Muerto Herodes, el ángel del Señor se apareció en sueños a José en Egipto y le dijo: «Levántate, toma contigo al niño y a su madre, y vete a la tierra de Israel, pues ya han muerto los que buscaban la vida del niño». Él se levantó, tomó consigo al niño y a su madre, y entró en tierra de Israel.

¿Es histórico este relato? ¿Estuvo Jesús en Egipto?

Ciertamente los evangelios de la infancia no superan el método histórico crítico. Tanto Mateo como Lucas usan detalles legendarios de la infancia de Jesús imposibles de conciliar con la realidad y son tan distintos entre sí que da la impresión de que no se refieren a la misma persona. A este problema irresoluble hay que añadir la falta de credibilidad de los testigos que transmitieron estos relatos del nacimiento e infancia, así como que Mateo usa frecuentemente el simbolismo para justificar sus pretensiones mesiánicas. Así pues parece que algunos relatos están forzados por Mateo para dar cumplimiento a la palabra de los profetas del Antiguo Testamento, es decir, Jesús cumple las promesas divinas hechas a Israel.

Se desconocen variantes dignas de notarse del relato de Mateo, por lo que cabe concluir que el texto del evangelista se ha transmitido sin cambios. La fuente más antigua de una estancia de Jesús en Egipto es por consiguiente este sinóptico datable alrededor del año 80-90 d.C. Este evangelio sería posterior a Marcos y habría sido elaborado a través de Marcos y la fuente Q. Sin embargo ni Marcos, ni la fuente Q contuvieron material sobre la infancia de Jesús, por lo que cabe pensar que es una invención del redactor o es un añadido basado bien en la tradición oral de las comunidades cristianas de Judea y Galilea, bien procedente del propio lugar donde pudo haberse compuesto este evangelio, esto es Damasco o Antioquia. Es difícil que la tradición del viaje a Egipto proceda de alguna comunidad cristiana afincada en el país del Nilo en el siglo I, pues hasta el siglo II parece que no circulaban evangelios por Egipto.

 

Reposo en Egipto. Pintura de Luc Olivier Merson. 1880. Museo de Bellas Artes de Niza. Este cuadro muestra a la Sagrada Familia buscando protección de la noche junto a una esfinge. La virgen, con el niño Jesús en el regazo, descansa entre las patas del monumento faraónico. Foto publicada en M. Carraline, La pintura romántica, Madrid, 1999, Pl. 12.
Reposo en Egipto. Pintura de Luc Olivier Merson. 1880. Museo de Bellas Artes de Niza. Este cuadro muestra a la Sagrada Familia buscando protección de la noche junto a una esfinge. La virgen, con el niño Jesús en el regazo, descansa entre las patas del monumento faraónico. Foto publicada en M. Carraline, La pintura romántica, Madrid, 1999, Pl. 12.

 

La posibilidad de que el viaje a Egipto fuera una invención de Mateo no es desechable, si observamos que ello forma parte de su pensamiento teológico. Mateo pretende mostrar a Jesús como el nuevo Moisés. El pasaje de la matanza de los inocentes tiene un notable paralelismo con Éxodo 2. Moisés es salvado de la matanza ordenada por el faraón y Jesús es salvado de la matanza ordenada por Herodes. Se trata de un relato ficticio cargado de un gran componente teológico. Obviamente si no hubo el asesinato de los niños de Belén, no había necesidad de huir a Egipto por lo que ese exilio de la sagrada familia por motivos políticos nunca sucedió.

Con la frase “De Egipto llamé a mi hijo” Mateo muestra un cumplimiento de la profecía de Oseas: “De Egipto llame a mis hijos” (Oseas,11:1). En la septuaginta el plural “mis hijos” refiere “a los hijos de Israel”, pero ese significado no le interesa a Mateo y lo sustituyó por “hijo”. Para Mateo, Jesús debía ir a Egipto para permitir que Dios llamara a su Hijo de regreso a Israel. Además de lo anterior, en esta frase de Mateo los eruditos ven un nuevo paralelismo de Jesús con Moisés cuando éste último le dice al faraón: Mi hijo primogénito es Israel. Por eso Yo te digo, “deja salir a mi hijo para que me de culto”. (Éxodo 4:22-23). Otros posibles paralelismos también se han localizado en el relato de José en Egipto u otras narraciones que rememoran en la vida de Jesús episodios del Antiguo Testamento.

Por otra parte cabe también la posibilidad de que la estancia de Jesús en Egipto no sea una invención del evangelista, sino que traiga su origen en una tradición popular local. No podemos saber si esa tradición oral esconde una realidad histórica, pero la tradición rabínica hizo uso de un Jesús en Egipto para acusarle de brujería. En el siglo II la acusación de que Jesús había aprendido magia en Egipto fue proclamada por el pagano Celso]: «En cuanto a Jesús apremiado por la necesidad, se fue a trabajar de jornalero a Egipto, y allí se ejercitó en ciertas habilidades de que blasonan los egipcios; vuelto a su patria, hizo alarde de esas mismas habilidades, y por ellas se proclamó a sí mismo por Dios» (Contra Celso, 1:28).

La acusación de magia contra Jesús también aparece en el Talmud y en la Tosefta:

“Es tradición que Rabí Eliezer dijo a los sabios:¿Acaso Ben Stada no trajo de Egipto conjuros (tatuados) en incisiones sobre su piel?, ¿Acaso no aprendió (toda su doctrina) solo de esta manera?” (Tosefta Shabbat XI 15 y b. Shabbat 104b).

“Yeshu ben Pantera fue perseguido y huyó a Egipto, practicó la brujería y la seducción y llevaba a Israel por mal camino” (Sanedrín 107b).

Aunque estas posibles referencias a Jesús son tendenciosas y tardías (s.III-VI), proceden supuestamente de testimonios de finales del siglo I, principios del siglo II, por lo que podrían ser contrarelatos a Mateo o a esas tradiciones locales insertadas por el evangelista.

La diferencia entre estos contrarelatos y Mateo es que aquellos hablan de Jesús en Egipto como un joven o adulto. El que sea un joven en vez de un niño pequeño podría responder a darle un sentido a la acusación de magia o bien a esas tradiciones locales antes mencionadas. Tal vez la estancia en Egipto que recoge Mateo esconde una tradición popular basada en un hecho real, que Jesús en algún momento de su niñez o juventud estuvo allí. Ciertamente es tan sólo una conjetura, pero tampoco es algo imposible, pensemos que en Alejandría en tiempos de Jesús existía una colonia importante de judíos al igual que en Heliópolis y Leontópolis.

Después de la cita de Mateo, la estancia de Jesús en Egipto aparece más desarrollada en los apócrifos de la infancia. Todos ellos son muy posteriores a los canónicos. Son el Evangelio de Taciano, el Evangelio Árabe de la Infancia, la Historia de José el Carpintero, la Historia árabe de José el carpintero, el evangelio del Pseudo Mateo, el Evangelio armenio de la Infancia y el Evangelio del Pseudo Tomás.

Estas narraciones de Jesús en Egipto han sido especialmente importantes para la Iglesia Copta. La tradición copta que avala el recorrido de la sagrada familia en Egipto parte de una revelación que tuvo el Papa Theophilus (384-412 d.C.) de la propia virgen María, quien le relató los pormenores del viaje y los lugares que visitaron. El recorrido fue el siguiente: Salieron a través de las montañas de Hebrón para después dirigirse a Gaza.

De Gaza se desplazaron hasta El-Zanariq cerca de El-Arish. De allí fueron al norte de la península del Sinaí, deteniéndose en Pelusium. En el delta del Nilo llegaron a Tel Basta, se dirigieron al sur hasta llegar a Al-Mahamma, después subieron al noroeste pasando por Phillippos y llegando a Meniet Genah, cruzaron el río Nilo y llegaron a Jemnoty. Más al noroeste llegaron a la ciudad de Saka o Lysous. La travesía continuó hacía el sur llegando a Heliópolis.

Numerosas Iglesias coptas claman ser un lugar donde la sagrada familia estuvo. La más importante es la de San Sergio que sostiene ser el lugar donde estaba la cueva que habitaron.

En definitiva el único Evangelio canónico que menciona a Jesús en Egipto es Mateo y lo hace bajo un prisma teológico, no histórico. Tan sólo cabe la posibilidad de que Mateo hubiera incorporado una tradición popular a su Evangelio de alguna estancia verídica de Jesús en Egipto durante su niñez o juventud y la hubiese adaptado a la forma en que ha llegado hasta nosotros. Es indudable que todo lo que rodea al nacimiento e infancia de Jesús plantea serios problemas de historicidad porque los dos primeros capítulos de Mateo y Lucas no exponen hechos históricos, sino “historias teológicas”. Saber si Jesús estuvo alguna vez en Egipto sigue siendo un enigma.

Fuente: Gerardo Jofre en egiptologia.com

Navegador de artículos

A %d blogueros les gusta esto: