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La matanza del Rey Herodes «El Grande»: la verdadera historia de los inocentes asesinados en Belén

Matanza de los Inocentes, por Peter Paul Rubens

Matanza de los Inocentes, por Peter Paul Rubens

La Biblia sitúa a Herodes El Grande detrás de la salvaje orden de ejecutar a los niños nacidos en Belén con el propósito de matar a Jesús, «un recién nacido a quien los magos de oriente designaron como el rey de los judíos». Si bien es difícil demostrar la historicidad de este hecho, la figura de Herodes se alimenta de relatos de similar violencia, incluido el asesinato de varios de sus propios hijos. Eso a pesar de que las fuentes romanas, aliadas del rey idumeo, le presentan de forma favorable y le hacen responsable del esplendor económico que se vivió durante su reinado.

La historicidad de la matanza

La Matanza de los Inocentes narrada en el Evangelio de Mateo (2:16-18) tiene su antecedente más directo en el episodio protagonizado por el gran enemigo del pueblo elegido: los egipcios, quienes ordenaron supuestamente asesinar a los bebés hebreos y forzaron a la familia de Moisés a esconderle en el río.

«Entonces Herodes, al ver que había sido burlado por los magos, se enfureció terriblemente y envió a matar a todos los niños de Belén y de toda su comarca, de dos años para abajo, según el tiempo que había precisado por los magos», narra San Mateo sobre el edicto dictado por el gobernante hebreo que buscaba a acabar con la amenaza política de un niño designado como «el rey de los judíos». Sin embargo, la Matanza de los Inocentes no aparece mencionada en los otros evangelios ni en textos del periodo, lo cual ha llevado a plantear si el episodio tuvo realmente lugar o pudo ser una malinterpretación de otro suceso.

El historiador bíblico Daramola Olu Peters, en sus análisis del texto, defiende que se trata de una mala traducción de la palabra «matanza» y podría ser solo el asesinato de algún hijo de los aspirantes a ocupar el trono. Otros estudiosos vinculan la presunta matanza con el asesinato de los tres hijos de Herodes o alguna de las purgas que llevó a cabo el monarca durante su ascenso al poder.

Las exageradas cifras de muertos de los comentaristas antiguos no ayudan precisamente a ubicar el acontecimiento. Según los estudios demográficos, el poblado de Belén donde nació Jesús tenía en el año 4 a.C de 300 a 1.000 habitantes, de ellos solo habría entre 7 y 20 menores de dos años. Es por ello que, aunque hubiera tenido lugar la matanza, pudo tener poco eco.

La degollación de los inocentes, según un manuscrito del siglo X.La degollación de los inocentes, según un manuscrito del siglo X.

El catedrático de filología griega de la Universidad Complutense de Madrid Antonio Piñero lo considera una reelaboración de la leyenda del malvado Faraón que quiso acabar con Moisés niño. «Una vez que pasados los años se conocía la grandeza de tal o cual personaje, se confeccionaba a base de tradiciones más o menos fiables, o incluso de leyendas, una historia de su nacimiento en la que se ponían de relieve las circunstancias prodigiosas, maravillosas, divinas, del tal nacimiento. Así ocurrió con el rey persa Ciro (narración compuesta por Heródoto), con Alejandro Magno (por Plutarco), o con el filósofo, predicador ambulante y taumaturgo Apolonio de Tiana (por Filóstrato)», explica este experto en el libro «Guía para entender el Nuevo Testamento» (Editorial Trotta).

El que hubiera sido un asesinato aislado o de poca trascendencia podría explicar la razón de que el historiador Flavio Josefo, que no dejaba pasar la ocasión de presentar a Herodes como un tirano cruel, pasara por alto semejante barbarie. No obstante, Favio Josefo fue el principal instigador de la leyenda negra sobre Herodes. El relato que hace sobre la muerte del idumeo no escatima en detalles escabrosos y se deleita en su sufrimiento. A los 70 años Herodes murió, «castigándole Dios por los crímenes que había cometido», y fue sepultado en el Templo Herodiano, descubierto en el 2007 por un grupo de arqueólogos.

Los crímenes de un rey extranjero

Los hebreos consideraban a Herodes I un rey extranjero, a pesar de que su linaje era idumeo (una región histórica semítica al sur de Judea). La profunda división hebrea entre sectas religiosas le alejaba de las simpatías de los habitantes de Judea, durante un tiempo en el que las tres principales (farisea, saducea y esenia) no estaban de acuerdo prácticamente en nada. Si lo estaban en identificar a aquel rey de educación helenística y madre árabe nabatea como un elemento intruso y peligroso.

Herodes. Retrato de Matteo di Giovanni.Herodes. Retrato de Matteo di Giovanni.

Herodes se valió del apoyo de los romanos, y de un contexto de inestabilidad política, para alcanzar el poder. Desde el año 63 a.C., la República de Roma había hecho de la antigua Judea un reino vasallo (que abarcaba Samaria, al norte, y Edom, al sur) y en el año 47 a. C. Herodes fue nombrado procurador de este reino por Julio César. En este cargo, el idumeo planeó la eliminación de la estirpe judía de los asmoneos (descendientes de los macabeos), que había reinado hasta ese momento en Judea.

Buena parte de la fama de cruel de este rey hebreo está relacionada con los métodos que aplicó para desplazar del poder a los asmoneos. En el año 40 a. C, consiguió de Marco Antonio –triunviro de Roma y poseedor de la parte oriental del Imperio romano– el título de rey de Judea y logró que fueran degollados Antígono II y su familia, los asmoneos, así como cuarenta y cinco partidarios del antiguo régimen. Eliminaba de esta forma a todos los posibles aspirantes a arrebatarle la corona.

Los puñales y el veneno nunca abandonaron del todo la corte. Su segunda esposa Mariamna, de la estirpe de los asmoneos, también fue ejecutada por orden de Herodes, que nunca dudó en derramar sangre de su propia familia si veía en peligro la corona. Tras matar a Mariamna, eliminó a dos de sus hijos (Aristóbulo y Alejandro), atendiendo a rumores de conspiración contra su persona, levantados por otro hijo, Antípater, a quien ejecutó tiempo después por intentar envenenarle.

Un fiel aliado de Roma

Con el respaldo económico de Roma, Herodes puso en marcha una política para el desarrollo del comercio y de la agricultura y un ambicioso plan de construcciones. Bajo su reinado, que sentó las bases para la expansión económica que vivió la zona en las siguientes décadas, se reconstruyó el Templo de Jerusalén, se levantó la fortaleza Antonia, un palacio real, un anfiteatro, un teatro y un hipódromo; y se fundó la ciudad de Cesarea, un emplazamiento portuaria de carácter occidental construida en honor al dueño del Imperio, Cayo Julio César Octavio Augusto.

Ninguna iniciativa parece que le sirviera para mejorar su imagen pública de hombre violento, lascivo –se dice que llegó a tener 15 hijos– y nada respetuoso con las tradiciones hebreas. Este oscuro retrato, de hecho, pocas veces correspondía con la figura histórica que narran los romanos. Según los cronistas de Roma, Herodes fue un monarca lo bastante sensible con su pueblo como para deshacerse de parte de las riquezas palaciegas y comprar trigo común durante la hambruna del año 25 a. C.

Maqueta del Templo de Herodes

Maqueta del Templo de Herodes– Wikimedia

Con la derrota de Marco Antonio y Cleopatra en la batalla de Actium (31 a.C.), Herodes se ganó rápido la confianza de Augusto y mantuvo excelentes relaciones con él. Así, el reinado de Herodes es también recordado por los grandes esfuerzos para la romanización del pueblo judío. El palacio real acogió a poetas, filósofos, historiadores, maestros de retórica, bajo la influencia romana, que impulsaron un periodo de auge cultural en la región..

Con su fallecimiento, Judea pasó a ser una provincia gobernada directamente por Siria. Esta situación desencadenó, a su vez, una revuelta reprimida con gran brutalidad por los soldados romanos, pero que se alargaría intermitentemente hasta el sitio de Jerusalén del año 70 d. C.

Fuente: ABC Historia

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Hallan la entrada del palacio de Herodes el Grande en Herodión

“La Fortaleza, a unos 16 km de Jerusalén es vigorosa por su ubicación y muy adecuada para este tipo de arquitectura debido a su cercana colina rodeada en forma de corazón y cuya altura fue elevada durante la construcción. Consta de torres de circulares en intervalos y se accede por una escarpada cuesta formada por 200 escalones de piedra tallada. Entremedias hay lujosos bloques de viviendas que sirven tanto para su defensa como parar su decoración…” Así describía el historiador judeo-romano Josefo Flavio (38-101) el palacio fortaleza del rey Herodes I en el libro XIV de su obra Antiguades Judías

Ahora, arqueólogos israelíes han desenterrado en el yacimiento de Herodión, a unos 16 km al sur de Jerusalén, el grandioso corredor de 20 metros de altura que precede a la puerta que daba directamente al patio del palacio en la colina herodiana del complejo de más de 2.000 años de antigüedad.

Decorado con frescos, el colosal espacio ascendía desde la ladera de la colina, -como explicaba Flavio-, formando una sucesión de arcos que habrían sido diseñados para que el rey bíblico pudiera penetrar con su nutrido séquito, explicaron a los medios los responsables de la Universidad Hebrea de Jerusalén que continúan la tarea del arqueólogo Ehud Nezter, que comenzó a excavar el palacio y los alrededores en 1972.

Según el relato de Flavio el palacio fue construido en el lugar donde Herodes derrotó a los asmoneos y a los tracios en el 40 a. C. para celebrar la victoria. Durante la excavación los arqueólogos han hallado evidencia además de vestigios arquitectónicos de la Primera Guerra Judeo Romana (66-71) o Gran Revuelta, según la tradición hebrea contra los romanos, en concreto, túneles secretos excavados en torno al corredor por los rebeldes judíos para entrar y salir de la fortaleza por medio de vanos abiertos en las paredes del corredor principal.

El espacio podría habilitarse en el futuro para que los visitantes accedan a los restos arqueológicos de la fortaleza del rey Herodes en lo alto de la colina, explicaron los expertos, recuperando la función que se ideó hace más de 2.000 años.

Fuente: El Mundo

Descubren deposito de agua de tiempos del primer templo de Jerusalem

Foto de Descubren un depósito de agua del período del Primer Templo de Jerusalén

Arqueólogos israelíes han descubierto un depósito de agua del período del Primer Templo de Jerusalén que arroja luz sobre los modos y usos de la vida en la ciudad santa hace unos 2.500 años.

Hallado a los pies del muro occidental de la explanada donde se alzaba el templo, conocido como de las Lamentaciones, el depósito recibía el agua desde el estanque de Siloé, a unos cientos de metros fuera de las murallas, informó hoy la Dirección de Antigüedades de Israel.

“Está absolutamente claro ahora que Jerusalén no se abastecía de agua únicamente del manantial de Gihón, sino que tenía otros recursos de uso público”, afirma en un comunicado el arqueólogo Eli Shokrón, que dirige el proyecto en nombre de la Dirección de Antigüedades.

El hallazgo consiste en una cavidad meticulosamente tallada en la roca, y su existencia fue revelada hoy con motivo de una conferencia internacional en la llamada Ciudad de David, a unos cientos de metros.

Por su proximidad al templo, los expertos creen que el agua era empleada para el consumo diario en el santuario judío, así como por los peregrinos que debían purificarse, antes de subir, en el baño ritual o “mikve“.

La estructura habría sido abandonada a raíz de la ampliación hacia el oeste de la explanada sobre la que se alzaba el templo en el siglo I a. C.

Los arqueólogos dieron con él mientras investigaban el sistema de drenaje en esa parte baja de la ciudad durante el período más tardío del Segundo Templo (siglos V a.C. a II d.C.).

“Cuando excavábamos debajo del suelo de uno de los canales de drenaje se abrió una pequeña brecha en la roca que nos condujo hasta el gran depósito”, agrega el arqueólogo.

El agua llegaba a través de un acueducto subterráneo que lo conectaba con el estanque de Siloé, en un recorrido por la parte baja de un valle paralelo de norte a sur a la explanada del templo, hoy más conocida como Explanada de las Mezquitas.

El historiador judeo-romano Flavio Josefo menciona este valle en una de sus obras por el nombre griego de “Tyropoeon” o “Valle de los Queseros”, según la interpretación más común.

El depósito, que tiene a su alrededor dos pequeñas cisternas, posee una capacidad de 250 metros cúbicos y, en caso de confirmarse su fecha de construcción, sería el más grande encontrado hasta ahora de aquella época.

Los arqueólogos han determinado su fecha de acuerdo por la forma de la cavidad y el tipo de yeso amarillento empleado en las paredes, “similar al descubierto en otras construcciones de ese período (..) en la zona de Bet Shemesh”, asegura el también arqueólogo Tzvika Tsur.

“Además, podemos ver las huellas de las manos de los escayolistas cuando terminaban el trabajo, como en los depósitos descubiertos en los yacimientos de Tel Sheva, Tel Arad y Tel Bet Shemesh”, agrega.

Una teoría que rebate la ONG israelí Emek Shavé (Punto medio), en la que milita un grupo de arqueólogos de izquierdas, que hoy denunció que la interpretación de su fecha tiene “motivaciones políticas” y está destinada a reforzar la reivindicación israelí sobre la parte oriental de Jerusalén.

“Nosotros no decimos en ningún momento que no hubiera una presencia judía en la antigua Jerusalén, lo que pedimos es mayor rigor científico a la hora de hacer un anuncio de este tipo”, dijo en declaraciones a Efe Yonatán Mizrahi, miembro de la organización que, como arqueólogo, disputa la fecha del hallazgo.

Según él, “no ha habido una excavación del lugar desde la superficie hacia abajo como para conocer todos los estratos y concluir fehacientemente su fecha, ni se han expuesto restos de cerámica ni de otros tipos”.

“Cualquier estudiante de primer año de arqueología sabe perfectamente que el yeso no sirve para la medición del tiempo, ni tampoco el llegar a una cavidad a través de un túnel”, asegura.

Por ello concluye que “aquí hay una actividad política disfrazada de arqueología”.

El depósito se encuentra en el extremo sur de la Ciudad Vieja de Jerusalén, que Israel ocupó en la Guerra de los Seis Días de 1967 y que los palestinos reclaman como parte de la capital de su futuro Estado.

Israel sostiene que Jerusalén es su “capital eterna e indivisible”.

Mizrahi opinó en ese sentido que el proyecto de excavación de los túneles de drenaje busca establecer un “corredor” subterráneo entre la zona de la ciudad de David, fuera de las murallas, y los túneles del Muro de las Lamentaciones, con el fin de reforzar la reivindicación israelí sobre esa parte de la ciudad.

vía  lainformacion.com.

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